Carlos Raimundi

“Cuando se gana con la derecha, gana la derecha”


Foto: Ezequiel Torres
21-01-2010 / Referente de Solidaridad e Igualdad. Cuestiona el estilo K, pero asegura que “no todo lo que hace el Gobierno está mal”. Y le manda un aviso a Pino: “Tendría cuidado en no ser el elegido de ningún gran medio”.
Por Graciela Moreno

A pocos días de haber concluído su mandato como diputado, Carlos Raimundi intenta armar una fuerza progresista desde la mesa nacional del partido Solidaridad e Igualdad. A cargo de la Secretaría General de la Provincia de Buenos Aires, está de vuelta en el llano. Formó parte de la UCR, del Frepaso, del ARI y ahora desde la vereda de enfrente asegura que cada vez más se acelera un proceso desestabilizador, pero que no prospera porque el gobierno no está débil, sólo más vulnerable.

–¿Acepta pagar deuda con reservas?

–Primero quiero aclarar que creo que una parte importantísima de la deuda es ilegítima y que el endeudamiento fue un proceso político, no económico. Contó con la complicidad de los acreedores que prestaron sabiendo que la deuda sólo se podía saldar con el patrimonio nacional. Hubiera sido muy saludable que el Congreso siguiese las instrucciones del fallo Ballesteros. Pero una cosa es lo conceptual y otra la realidad. Los bancos centrales no deben ser independientes del poder político y la justicia debe juzgar cuando se infringe una ley, no cuando se toman decisiones políticas que un sector de la oposición considera incorrectas. Pero como dice la canción: “Hasta lo que hacen bien, parece que estuviera mal”.

–¿Está de acuerdo con convocar a sesiones extraordinarias?

–Hay dos posiciones extremas: una sería el capricho de no querer escuchar al Congreso, en el otro extremo, estaría la autoconvocatoria de la oposición. En el medio está solicitar a la presidenta que convoque al Congreso para que no se prolongue demasiado este proceso.

-¿Por qué cree que todo es percibido mal?

–Si ante un proceso de desestabilización, uno actúa con una visión paranoica, persecutoria, conspirativa, con la sensación de que cualquier paso que se dé en términos de negociación política es una señal de debilidad, es un error. Sólo se consigue fracturar el bloque de poder que se necesita para sostener las medidas progresistas. El gran error de este gobierno es no haber sostenido en el tiempo, la unión de sectores populares y clases medias. Hay una fisura con las clases medias que va a ser muy difícil de recomponer.

–¿Cristina puede volver a seducir a las clases medias?

–Intuyo que apuesta a la recuperación económica y que así cree que puede reconciliarse, creo que no va a ser suficiente. Los que hicieron el récord de venta de automóviles no creo que terminen votándola. La gestualidad de Néstor Kirchner y ciertos ademanes de la presidenta, no ayudan. Hay que convertir la fuerza social que anida en el peronismo, que bien conducida puede ser arrolladora, en el sentido de ganar las calles para sostener grandes medidas, y unirla a las fuerzas progresistas que no estamos dentro del PJ.

–¿Qué opina de la estatización de Telecom?

–Es sólo cumplir los pliegos, cuando hay síntomas de posición dominante el Estado advierte a las empresas y si no cumplen, se constituye una empresa mixta o se hace cargo hasta entregarla a un grupo no monopólico. Hay medios que la van a presentar como una medida castrista, ni siquiera chavista, pero sólo se hace cumplir la ley.

–¿Cómo lo ve a Pino Solanas?

–Le tengo un respeto intelectual e histórico, coincido con la mirada sobre el pasado y con la mirada sobre el futuro. Diferimos en cómo debe intervenir el progresismo en el presente. Soy más proclive a reconocer los avances. No quiero impugnar en bloque, pensar que estamos frente a dos derechas equivalentes (oposición y gobierno). No quiero que vuelva la derecha como en Chile. Ahí nos vamos a dar cuenta que esta nueva derecha que se conjuga en el Pro, la Coalición Cívica, el cobismo y algunos sectores de la UCR, tendría las mismas asignaturas pendientes y retrocedería en lo que se avanzó.

–¿ Y entonces, qué opina de Pino?

No quiero que las palabras dichas públicamente conspiren con los intentos de unidad del progresismo. Lo que sí, tendría mucho cuidado en no ser el elegido de ningún medio para ser el emblema del espacio progresista. A veces los grandes medios no sólo eligen los candidatos de la derecha, sino que eligen a quien beneficiar en el progresismo.

–¿Por qué le cuesta tanto articularse a la centro izquierda?

–La centro izquierda no debe cometer el error de posicionarse frente a cada medida, en términos de si la toma el gobierno K o no, sino en términos de la medida misma. Si toda la vida estuvimos de acuerdo en que la presidenta discipline al presidente del Banco Central, ¿por qué oponernos hoy? Cuando se gana con la derecha, gana la derecha. No hay que favorecer los intereses de la oposición más desmesurada y más desestabilizadora.