*Por Carlos Raimundi

Nota publicada en la edición del sábado 1º de abril de 2017 del diario Tiempo Argentino

“El colonialismo ideológico siempre acompaña al colonialismo económico y la liberación económica no es posible sin la liberación ideológica”, Rodolfo Puiggrós. 

En los años 70, plena Guerra Fría, excepto Cuba toda América Latina estaba en el área de influencia de EE UU. En teoría, era el bloque que defendía la democracia y la libertad, y no obstante financiaba las más tremendas dictaduras. Proclamaba el pluralismo, pero cada vez que se elegía un gobierno mediante el pluralismo, era derrocado.

Participación de Carlos Raimundi en el Seminario de Geopolítica Manuel Ugarte organizado por CENACK y IDEAL-CTA. Martes 14 ed marzo de 2017, Pueyrredón 19, CABA.

 

Los ataques contra el Gobierno bolivariano no cesan. En esta ocasión, el secretario general de la OEA pidió la suspensión de Venezuela de ese organismo. El Gobierno de Maduro respondió con un comunicado en el que afirmó que “Almagro encabeza el concierto hemisférico de la derecha fascista”. El analista político y ex diputado argentino Carlos Raimundi aseguró que “pretenden que América Latina juegue un rol a favor del imperialismo”.

Por Hector Bernardo

El imperio apunta todos sus cañones contra Venezuela. El presidente de Argentina, Mauricio Macri, y el mandatario golpista de Brasil, Michel Temer, impulsaron la expulsión del Gobierno de Nicolás Maduro del Mercado Común del Sur (Mercosur); el Departamento del Tesoro de los Estados Unidos, a través de la Oficina de Control de Bienes Extranjeros (OFAC), incluyó al vicepresidente del Gobierno bolivariano, Tareck El Aissami, en una lista de personas vinculadas con el narcotráfico; la CNN en Español emitió un informe en el que vinculó al Gobierno venezolano con el terrorismo internacional; el senador ultraderechista Marco Rubio aseguró en el Congreso norteamericano que Venezuela es una amenaza para la seguridad de Estados Unidos; y el secretario de Estado norteamericano, Rex Tillerson, aseguró que hay que buscar una “transición” en Venezuela. Esta semana, Washington movió otra de sus piezas en la región para profundizar el ataque contra el Gobierno bolivariano: esta vez fue el turno de Luis Almagro, secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA).

Por Carlos Raimundi*. Nota publicada en Tiempo Argentino en su edición del 15 de enero de 2017.

La figura en sí misma del presidente de los EE UU no es más significativa que los flujos de poder real para orientar el curso de los acontecimientos internacionales. Esto es, por un lado, coherente con la escala de valores que proyecta el país que es adalid de la financierización, no solo de la economía, de la vida en general. Y es, a su vez, la expresión del repliegue de la política a expensas de los grandes conglomerados.

Un dilema de la Argentina de nuestros días, que debe agudizar la inteligencia y no la comodidad de los dirigentes políticos al frente de movimientos sociales, es cómo atender las necesidades más acuciantes sin hacer concesiones estratégicas al modelo económico que las genera y las reproduce.

Por Carlos Raimundi*

Mientras conducía mi automóvil camino a un Congreso de Filosofía y Geopolítica en la Universidad de Avellaneda, escuchaba un reportaje a Emilio Pérsico, el líder del Movimiento Evita, donde daba cuenta de los logros que había obtenido de la Ministra de Desarrollo Social de Macri –un oxímoron-   en favor de muchas familias muy humildes.