1.- Un enigma al revés

En los años cincuenta, cuando se difundió desde los Estados Unidos el paradigma teórico-ideológico de la modernización, Argentina apareció como un enigma. Según la narración que se desprend?a de ese paradigma, los países atravesaban tres grandes etapas históricas, que podían en parte superponerse: primero, la del desarrollo económico (monetización, salarización, industrialización, crecimiento del producto, etc.); casi simultáneamente, la del desarrollo social (urbanización, secularización, alfabetización, nuevos valores, etc.); y, por último, la del desarrollo político (instalación de un régimen constitucional de democracia representativa). Nuestro país contaba ya con niveles muy apreciables de desarrollo económico y de desarrollo social; y, sin embargo, su desembocadura política había sido el populismo peronista y no la democracia representativa (como ocurrió, digamos, en Uruguay o en Chile). Éste era el enigma a despejar y Gino Germani y otros se empeñaron en resolverlo, con varia fortuna.